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lunes, 10 de mayo de 2010

"Un mundo sin fin..." y con 65 páginas de menos...

Hay qué ver lo que son las cosas...
La primera vez que recuerdo haber oído hablar de "Los Pilares de la Tierra" fue en mi primer año de carrera, cuando me lo "recomendaron" en mi asignatura de Historia del Arte Medieval. En ese momento no me lo pude comprar, pero me lo prestaron y lo leí, y me encantó... Y resulta que rara es la persona con la que haya hablado y a la que no le haya gustado (vale, algunos no se han molestado en leerlo porque "es mu'gordo, pero esos no cuentan).
Y cuando anunciaron a bombo y platillo que salía su "continuación"... quién no iba a querer leer "Un mundo sin fin"? Es el típico libro pensado y editado para ser regalado, y yo fui una de los cientos de personas que se fue a un centro comercial a comprarlo, toda ilusionada, para regalarlo en Navidades y quedar como una reina (además, como todo iba a quedar en casa, pues ya me llegaría el momento de leerlo a mí, jejeje).

El caso es que el pobre libro pasó a formar parte de la estantería, haciendo compañía a la edición buena de su antecesor, de "La Catedral del Mar", "El Señor de los Anillos", "El Silmarillion"... pero sin que nadie le hiciera caso porque tanto mi marido como yo estábamos "perezosos" para leer. Pero no importa, él no lo tomó a mal porque, como buen libro, lo suyo es la paciencia, y ahí se quedó, cogiendo polvo sin molestar hasta que, un buen día, mi marido decidió que había llegado el momento. Lo empezó con ganas, pero poco a poco y sin saber por qué, se atascó, y sin haber avanzado mucho, todo sea dicho. Y así tres o cuatro veces...

Hasta que hace una semana poco más o menos, volvió a coger el libro, y esta vez se enganchó. Pero,oh fatalidad! Después de pasar toda la tarde leyendo llega a la página 384 y... cosas extrañas que ocurren, la siguiente página no era la 385, sino las 321!!! Desconcertante cuando menos. Buscó y buscó la página perdida, pero nada, que no aparecía... De la 384 a la 321, y después un nuevo salto hasta la 449... eso significa que se han perdido 65 páginas!!! Hay que fastidiarse!!
Lo más chungo es que por más que he buscado alguna dirección para comunicarme con la editorial (Plaza & Janés) no he conseguido encontrar ni un triste e-mail al que dirigirme. Alucinante. No les iba a pedir un libro nuevo, eso está claro, pero sí que quería darles un toque de atención porque, coño, una errata es una letra equivocada de lugar, no 65 páginas desaparecidas en combate, que en 65 páginas pueden pasar mil cosas!!! Y si me dices que se trata de una edición de bolsillo, "baratita" pues mira, como que duele menos, pero joer, que te ocurra algo así es una buena edición con sus tapas de cartoné y su súper-mega-precio... pues manda narices!!

O sea, que al final sí que habrá que buscar una edición de bolsillo más o menos asequible y dejar el bonito "para hacer bulto" en la estantería que, vaya, bonito sí que queda, pero es que a mí no me sobra el espacio precisamente. Y claro, si todo esto te pasara en el primer capítulo, pues lo mismo hasta ni te enganchas, pero quedarte así, colgado, cuando ya te mueres por pasar la página... Ni de los libros te puedes fiar ya... Ainsss...

jueves, 6 de mayo de 2010

Seis de mayo...

Hoy está siendo, con diferencia, uno de los peores cumpleaños que recuerdo, quizá junto con aquéllos de cuando era pequeña, en los que todo lo que me dejaba el 6 de mayo eran gotas de lluvia en el cristal de la ventana y un silencio casi muerto. Tengo la imagen de una niña pecosa, con el pelo recogido en una coleta, mirando a través del cristal… viendo una calle mojada y gris, como ella misma, supongo.

Creo que hoy vuelvo a sentirme como aquélla niña, vuelvo a ser aquélla niña. Aunque ella, al menos, tenía la lluvia para acompañarse.


Tal vez sea que se me ha adelantado 5 años la crisis de los 40, o puede que, simplemente, haya amanecido con un mal día. En el fondo tampoco importa. Al fin y al cabo, sólo es un cumpleaños, qué más da que sea el mío.


El problema está en que, con los años, una se permite el lujo de tener algún que otro glorioso 6 de mayo, y claro, se llega a pensar que todo el monte es orégano y que siempre va a ser la cosa igual, con gente acordándose de ti, dándote achuchones y haciéndote regalos, aunque sean tan absurdos como un portalápices de cuero hecho a mano o un planisferio. Lo que cuenta es la intención, el detalle… y vaya si cuenta!



De todos modos, la cosa está en que siempre se me dieron mal los principios, TODOS los principios, desde los matemáticos a los artísticos, y cumplir años es, después de todo, un nuevo comienzo, no? Es el inicio de 365 días que jamás se volverán a repetir, para bien o para mal.



Confiemos en que a partir de ahora los comienzos se me den mejor…